Resumen del prólogo del Quijote

En el prólogo, Cervantes se encuentra hablando y reflexionando sobre su obra, considerándola a esta casi como a un hijo y promoviendo que se comente tanto para mal como bien la misma. Mantiene que si fuera por él, nos la daría así tal cual sin prologo criticando gravemente a esa retahíla de sonetos vacíos y elogios sin sentido a los que estaban acostumbrados. Se encontraba perplejo y pensativo cuando un amigo suyo le hizo una visita, y al verlo en tal estado le pregunto que le sucedía y es que, al no encontrar nadie que pudiera expresar lo que quería decir y harto de ver en numerosos libros citas bíblicas, nombres que la mayoría de personas desconocían y anotaciones innecesarias se veía ante un verdadero problema. El amigo, sorprendido de lo que le estaba contando soltó una carcajada y fácilmente encontró la solución: Que él mismo hiciera el prólogo y ponerle el nombre de otras personas importantes como se venia haciendo en gran parte de los casos. Más tarde, con un tono que a mi parecer sobrepasa con diferencia lo irónico del texto, el amigo va dándole consejos, ideas y anotaciones que puede colocar en el prólogo, terminando Cervantes este aceptando todos sus consejos y dándole las gracias al mismo.

La vida

Una de las características principales del ser humano es que nacemos libres. Libres y con poder  para actuar y vivir  nuestra vida como queramos, aunque esto no es así pues cuanto más libres nos creemos más esclavos somos. Para entender que debemos hacer con nuestra vida tendríamos que preguntarnos por el motivo de nuestra propia existencia; y es que la vida no siempre es fácil y a lo largo de ella toda persona se hace las mismas preguntas: ¿para qué estoy aquí? ¿Podría haber hecho algo diferente con mi vida? ¿Por qué estoy así? ¿Qué hubiese pasado si…? Todas ellas tienen respuesta pero los conocimientos para responderlas sólo se obtienen a partir de una larga experiencia, muchas caídas, problemas, en definitiva: sobrevivir.

La vida esta marcada por muchos factores, dentro de los cuales debemos elegir entre varias opciones la más acertada o la que más beneficios puede aportarnos. Estas  nos llevarán a otras decisiones, dentro de las cuales también tendremos que escoger, pues la vida es eso: decidir.

Muchas personas creen que existe un destino y éste es el único que tiene voz y voto en nuestra vida y, por lo tanto, nosotros sólo somos presas de ese destino. Creo que cuando se incide en esto caemos en un error más propio de personas derrotistas que de alguien que, como es mi caso, se considera una persona razonable. Si pensamos que existe un destino (definiendo destino como lo que nos deparará el futuro; éste puede cambiar en cualquier momento de nuestra vida y los únicos que podemos producir dicho cambio somos nosotros; por lo tanto, somos dueños de nuestro destino.

Pero, ¿cómo saber que lo que estamos haciendo con nuestra vida es lo correcto? En nuestra sociedad cada vez se esta extendiendo más el modo de vida “Carpe Diem” o disfruta el momento, el cual supone vivir al máximo el presente sin tener en cuenta lo que nos deparará el futuro. Esos jóvenes que, siendo ya adultos, comprenderán las consecuencias de lo que estuvieron haciendo y todo el daño que se hicieron; pero entonces ya será tarde. No servirá de nada echar la culpa de su desgracia a sus padres, quizás ya ancianos o fallecidos, ni a los amigos con los que se iban de “parranda”, ni a todos los que los vieron estrellarse contra su propia ignorancia; porque los únicos responsables de su desgracia son ellos mismos. Porque lo fácil es eso: hacer lo que te dé la gana con tu vida, rendirte ante todo lo que pueda suponerte un problema,  como por ejemplo los estudios;  y luego, por qué no, echarle la culpa a otro. Estas personas: los “enrollados”, “los graciosos de turno”,  “los chulos de playa” son el verdadero cáncer de esta sociedad en la que vivimos. Personas que no saben hacer más que mirarse el ombligo y que no pueden pensar en algo más haya de sí mismos.

En realidad puedo entender el comportamiento de todos estos jóvenes que tiran su futuro por la borda y que derivan en un mar de estupidez y diversión. Como ya he dicho, los entiendo: ¿por qué voy a estar aburrido o pasándolo mal cuando me puedo estar divirtiendo?  ¿Para qué voy a estudiar cuando puedo irme de fiesta? Este tipo de personas son las mejor vistas socialmente, las más divertidas, simpáticas, juerguistas, las que antes tienen pareja… Me atrevería a decir que puede que en algún momento haya tenido envidia, por qué no, de alguno de ellos e incluso plantearme si lo estaba haciendo todo bien;  pero como ya digo, por sólo un instante, pues aspiro a algo más que irme de botellón y comprarme una moto para ligar. Tengo muy presente qué quiero hacer con mi vida: estudiar una carrera, trabajar, formar una familia y sé que lo que quiero implica unos sacrificios y obligaciones de los que me percaté desde el mismo momento en el que empecé a tener  conciencia.

Para mí, vivir y llevar una vida feliz supone conseguir una vida en la cual no tenga que arrepentirme de nada de lo que hago, tener siempre claro qué quiero hacer con mi vida, ir siempre con la verdad por delante, aunque me cueste tener problemas; es ayudar a quien lo necesite, ser querido por lo que soy y no por conveniencia; hacer todo lo que pueda por mí mismo y, si en algo me equivoco, saber aceptarlo y seguir adelante con más fuerza; caerme y levantarme ante los problemas que surjan… Para mí, ser feliz es aprender de lo bueno y de lo malo para ir formándome cada vez más como persona y ser y sentirme útil.

Es hielo abrasador, es fuego helado de Francisco de Quevedo

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.

Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.

Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo,
enfermedad que crece si es curada.

Este es el niño Amor, éste es tu abismo.
¡Mirad cual amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!

Se trata de una composición de Francisco de Quevedo noble, político y escritor español del Siglo de Oro, uno de los más destacados de la historia de la literatura española representante firme de la corriente del conceptismo característica del Barroco.

Destaca por la utilización de un lenguaje sencillo, fácil composición, rima y musicalidad sencilla y compuesta por oraciones con cierta variedad sintáctica. La composición destaca por su complejidad semántica y abundancia de tropos de pensamiento, característicos del conceptismo.

Consta de catorce versos endecasílabos distribuidos en cuatro estrofas, dos cuartetos y dos tercetos. Cuya rima es consonante y responde a la siguiente estructura: ABBA ABBA CDE DCD. Por lo que deducimos que se trata de un soneto.

El tema principal del soneto es el amor, para ser más precisos del desamor y todo lo que este conlleva haciendo pues una especie de definición del mismo. Quevedo se muestra al hablar del tema de un modo totalmente desengañado por lo que, seguramente, él sufrió sus efectos y nos intenta “prevenir” para no pasemos por lo mismo.

Durante la mayor parte del soneto se da una estructura similar (paralelismo). Caracterizada por la aparición de versos bimembres es decir, que se dividen en dos partes (En los versos primero, tercero y duodécimo)

Refiriéndonos al plano fónico:

A lo largo de todo el soneto encontramos una serie de repeticiones de rasgos fónicos iguales o muy semejantes acústicamente que, aun no pudiendo considerarlos aliteraciones aportan gran musicalidad y expresividad a la composición.

Encontramos anáforas pues se reiteran una o varias palabras al comienzo de las frases o de varios versos. Se repite la forma verbal “es” al principio de los cinco primeros versos y en el noveno. También se repite el término “un” al principio de los versos seis, siete y ocho.

También cabría destacar cierta rima interna entre algunas palabras y de la repetición de estructuras con los mismos rasgos fonéticos con el fin de aumentar la musicalidad y hacer más emotivo el soneto.

Hablando del plano sintáctico:

Se da el fenómeno de la elipsis ya que se omiten en algunos versos el sujeto que seria “el amor” que se omite en los nueve primeros versos, eliminándose también el verbo “ser” en el sexto, sétimo y octavo.

Encontramos asíndeton pues existe la supresión de los nexos de coordinación entre palabras, sintagmas u oraciones, y, por tanto, unión entre términos que normalmente las llevarían cuyo objetivo es dinamizar expresivamente un texto.

Se repite una serie sintáctica similar, a la que ya me he referido antes, y por lo tanto tenemos paralelismo.

Se da derivación pues encontramos palabras como “descanso y cansado”, “descuido y cuido”, -“amor y amado”, etc… es decir, utilización de palabras con la misma raíz.

Por ultimo, encontramos hipérbaton ya que encontramos una alteración de las estructuras sintácticas, sobre todo en los dos tercetos.

A nivel semántico podemos decir:

Personificación: Que se produce cuando el emisor dota de cualidades propias de un ser vivo a un ser inanimado: libertad encarcelada, enfermedad que crece

Encontramos un gran numero de metáforas:“hielo abrasador”, “fuego helado”, “herida que duele y no se siente”, “soñado bien”, “un mal presente”, “breve descanso muy cansado” “descuido que nos da cuidado”, “un cobarde con nombre de valiente, “un andar solitario entre la gente”, “una libertad encarcelada”, “enfermedad que crece si es curada”. Todas ellas nos muestran desde un visión pesimista que es el amor y lo que sufre quien lo padece.

También de antitesis pues la mayoría de los términos metafóricos presentan cualidades de sus opuestos: “hielo abrasador”, “fuego helado”, “herida que duele y no se siente”, “soñado bien”, “un mal presente”, “breve descanso muy cansado” “descuido que nos da cuidado”, “un cobarde con nombre de valiente, “un andar solitario entre la gente”, “una libertad encarcelada”, “enfermedad que crece si es curada”. Este fenómeno es utilizado para darle más expresividad al poema y reiterar de forma más profunda la huella que el amor deja en las personas

Un eufemismo para no referirse a la muerte, es decir, un tipo de perífrasis o rodeo en la expresión que se utiliza cuando se quiere evitar el uso de una palabra tabú, portadora de significados negativos o considerados contrarios al pudor o al buen gusto. En este caso se sustituye la palabra muerte por “postrero paroxismo”.

Opinión personal

El amor siempre ha sido y será el centro del mundo. Gran parte de nuestra vida se ve condicionada por este sentimiento que nos hace que hagamos cosas que nunca haríamos en situaciones normales. En el caso del soneto se nos muestra el amor de una manera pesimista, llena de sufrimiento y dolor y, en verdad, no le falta razón a Quevedo, pues el amor es una de las armas de doble filo más poderosas que existen. Por un lado, podemos ser muy felices si somos correspondidos (qué hay más bonito que compartir nuestra vida y felicidad con la persona que queremos); por otro, podemos no ser correspondidos, lo que nos conduce al dolor y a la desesperación y, en definitiva, a ese abismo del que se habla. Los continuos posibles desplantes y las distintas situaciones que vivimos ante el ser amado incrementan la profundidad de ese dolor. No debemos negar que en algún momento de la vida nos hemos sentido en esta situación. Pero si no nos rendimos ante estos impedimentos y seguimos luchando por lo que queremos, puede que seamos recompensados. No obstante, no debemos centrar toda nuestra atención en una sola persona, y menos si no somos correspondidos por ella. Un cambio de mentalidad y una pequeña reflexión pueden hacernos dignos de la fuerza necesaria para escalar la fría y oscura pendiente y salir al exterior.

Otro tema interesante del que me gustaría haceros partícipes es el de la confusión que existe alrededor de ese sentimiento que es el amor y sobre si verdaderamente existe éste o no. Lo primero que creo es que se tiende a confundir con otros sentimientos o sensaciones, como pueden ser una fuerte atracción física, o simplemente un capricho; de ahí que haya parejas o matrimonios que no duran nada. Por otro lado, es evidente que el amor existe, siempre que éste sea reciproco; me explico: tú puedes conocer a una persona y que ésta te guste, pero no estarás enamorado a no ser que la otra persona también lo esté de ti, o por lo menos quiero creer eso, pudiendo definir tu estado con diversos términos, pero nunca con el de “enamorado”

La verdad es que el amor es una de las cosas de las que más trabajo me cuesta hablar, ya que no tiene una explicación lógica, pues “nadie elige de quien se enamora” y nos obliga a hacer cosas que por nuestro modo de vida o forma de ser nunca haríamos. Tampoco puedo entender, por ejemplo, en el caso de una infidelidad, que la parte que se ve afectada pueda perdonar a la otra, pues ¿qué amor puede sentir una persona que engaña a otra? También me pregunto: ¿qué es lo que le hace a la persona engañada perdonar a quien engaña? Cuando está claro que, si la ha engañado, va a volver a hacerlo y más a sabiendas de que puede salir impune.

Sueño con un día en el que poemas como el de Quevedo no tengan validez, que nadie sufra por amor, que todos seamos felices. Para que esto sea posible debemos comprender que el amor es algo más que decir te quiero, debemos comprender que una persona que nos hace sufrir en realidad no nos quiere, que todos necesitamos y debemos ser queridos… Debemos comprender que el amor es único.

BIENVENIDOS A LOS MUNDOS FANTÁSTICOS DE ZP

Que, intentando parecerse a los de “Yupi” (Serie infantil de finales de los 80) nos muestra la vida como un lugar maravilloso, ajeno a todo problema y complicación, donde reina la armonía y respeto entre sus gentes, pero que, desgraciadamente lejos de parecerse a lo que nos inducen a ver descubrimos que no es así pues este mundo lleva encubierta la mentira y la muerte en lo más profundo de su ser. Estos “progres de boquilla” nos hacen reír así: Primero con la famosa ley del aborto y ahora permitiendo la dispensación libre de la “píldora del día después” en farmacias y centros de planificación familiar, dos hechos íntimamente relacionados, y que nos llevan de cabeza a los cuatro sensatos que quedamos en esta córrala llamada España.

Pero, ¿Por qué nos tiene tan revolucionados esta pastilla? Tienen el mismo efecto que el clásico vecino escandaloso que sube al máximo el volumen de su aparato de música o televisión pues, solo en pensar en alguno de los dos, el vecino y la píldora, nos produce dolor de cabeza y es que:

“La píldora del día después” tiene efecto abortivo ya que estos fármacos funcionan previniendo la implantación del cigoto fertilizado en el útero y por lo tanto, eliminando todo vestigio o posibilidad de vida. Incluso, en algunos casos, puede situarse en otra zona lo que supone un embarazo de riesgo que implica grandes riesgos para la salud.

Este punto es uno de los que más controversia suscita en nuestros días según se mire al cigoto o embrión desde un punto científico o filosófico. Haciendo una distinción en este último entre los conceptos de persona y ser humano diferenciándose uno de otro en que la persona tiene personalidad, por lo tanto no estaríamos matando personas sino seres humanos (A mi me sigue sonando raro pero en fin). Por otro lado el ADN que presenta un cigoto fertilizado o embrión es el mismo que el de un ser humano, impidiendo que este se desarrolle estamos siendo participes de que una vida pueda surgir termine en la basura o por un desagüe. Pero, ¿Qué poderes divinos nos ha concedido el actual gobierno español que nos permiten decidir quien vive y quien muere cuando queramos?

Además, su uso implica una serie de efectos secundarios perjudiciales para la salud de quien la toma tales como:

-Dolor de mamas
-Náuseas
-Vómitos
-Trastornos del sistema nervioso
-Mareos
-Retención de líquidos
-Sangrado irregular
- Adelantamiento o retraso del periodo menstrual
- Desajuste hormonal

Con el paso del tiempo se esta convirtiendo en un método anticonceptivo como otro cualquiera y no de emergencia, fin con el que se creo, sustituyendo a otros métodos como el uso de preservativo, lo que supone, además de que las mujeres, y ahora también niñas, que las ingieran sufrirán los efectos secundarios ya citados anteriormente, también aumentarán las enfermedades de transmisión sexual ya que la píldora no ofrece ningún tipo resistencia o defensa sobre este tipo de contagios.

Pero entonces, ¿Por qué se empeñan en cambiar y tomar medidas que hacen que más de 100.000 personas se junten una tarde para decir que están a favor de la vida? Es más fácil de lo que piensas, simplemente humo. A ver, me explico y lo voy hacer con una pregunta: ¿Qué esta haciendo el PSOE frente al gran problema de la crisis económica que esta sufriendo España? Sus medidas contra la susodicha “recesión económica” están dejando mucho que desear y ¿Qué hacen? Pues hacer leyes que nos mantengan alejados y distraídos de su incapacidad para resolver los problemas. Si a esto le sumamos los problemas internos del PP, que pensándolo bien que culpa tendrá el partido que haya ladrones metidos en él, formamos un cóctel de razones, argumentos e ideas que además de tener a todo el patio levantado nos confunde y no nos deja ver la realidad tal y como es.

En tanto que de rosa y azucena de Garcilaso de la Vega

En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende al corazón y lo refrena;

y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto,
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre;

marchitará la rosa el viento helado.
Todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.

Es una composición poética escrita por Garcilaso de la Vega, uno de los poetas más influyentes del renacimiento español. Se trata de un poema procedente de la roma clásica traducido y adaptado al castellano debido a la recuperación e interés que las culturas clásicas obtuvieron durante el periodo del renacimiento (Siglo XV y XVI)

Consta de catorce versos endecasílabos distribuidos en cuatro estrofas, dos cuartetos y dos tercetos. Cuya rima es consonante y responde a la siguiente estructura: ABBA ABBA CDE DCD. Por lo que deducimos que se trata de un soneto.

Refiriéndonos al plano fónico:

A lo largo de todo el soneto encontramos una serie de repeticiones de rasgos fónicos iguales o muy semejantes acústicamente. Así pues encontramos aliteraciones del fonema tr y t en la primera estrofa, aliteración de ll y l en el segundo cuarteto y la repetición del sonido r en los dos tercetos. La repetición de estos rasgos fónicos o fonemas es aumentar la musicalidad y expresividad de la composición.

Podemos encontrar encabalgamientos (suaves y abruptos) Que hacen que la coincidencia o no de los ritmos en diferentes versos nos transmitan unas sensaciones u otras. Encontramos encabalgamientos suaves en las estrofas uno, tres y cuatro mientras que encontramos un encabalgamiento abrupto en el segundo cuarteto.

También existe la repetición de la misma estructura según la acentuación de los endecasílabos que forman las distintas estrofas teniendo así: El primer verso se trata de un endecasílabo enfático, el segundo heroico, el tercero melódico y el cuarto mixto. Esta estructura se repite en los dos cuartetos y su función, al igual que las aliteraciones y encabalgamientos, es aportar mayor musicalidad y expresividad al soneto.

Hablando del plano sintáctico:

Encontramos hipérbaton en las estrofas tercera y cuarta, pues encontramos variaciones en la ordenación sintáctica.

A nivel semántico podemos decir:

En los dos cuartetos se nos presenta una descripción de la amada. Esta posee las características generales del modelo de belleza renacentista: tez rosácea y blanquecina, mirar fogoso pero a la vez honesto, cabello rubio y suelto, cuello terso y erguido…

-Encontramos en él varias metonimias:

Entre rosa y azucena (Refiriéndose a que su cara es rosácea y blanca)
Del oro se escogió (Refiriéndose a que su pelo)

En el primer terceto encontramos los tópicos literarios del Tempus fugit, que hace referencia al paso irremediable del tiempo, que a su paso todo cambia y el Carpen diem que nos anima a disfrutar el momento que vivimos. Donde encontramos las siguientes metáforas:

-Coged de vuestra alegre primavera el dulce fruto: Refiriéndose a que aproveche su juventud
-El tiempo airado: Ya que el viento y la vida fluyen del mismo modo
-Cubra de nieve en la hermosa cumbre: Cuando el tiempo haga estragos en su belleza

En el segundo terceto continúa con el tópico del Tempus fugit encontrando así, toda una serie de metáforas:

- Marchitará la rosa el viento helado: Hablando sobre que el paso del tiempo (el viento helado) terminara por marchitar la rosa (su belleza y juventud)

-Todo lo mudará la edad ligera por no hacer mudanza en su costumbre: Pues el paso del tiempo es imparable y terminara por cambiarlo todo.

La verdad es que la composición está bastante bien: es la representación ideal del soneto clásico, con una estructura y rima definidas y con los temas característicos del renacimiento. Así pues, el soneto perdió todo su encanto cuando me enteré de su origen. Se trataba de una traducción casi literal de una obra procedente de la Roma clásica, por lo que quedé desencantado respecto a la primera impresión que tuve al leerlo.

También me gustaría hablar sobre los tópicos del tempus fugit y el Carpe diem, adaptándolos a la vida actual. Y ello porque nuestra sociedad se basa cada vez más en este último: disfruta el momento. ¿Pero, como se disfruta el momento? Al hacerme esta pregunta me viene a la cabeza la imagen y la historia de todos estos chicos de mi edad cuya mayor aspiración es que sus padres le compren una moto y, posteriormente un coche. A ellos no les preocupa lo más mínimo el futuro que van a tener, pues no estudian y lo único que les mueve es la diversión y la fiesta.
Llegando a este punto y, viéndome como futuro padre, me pregunto dónde reside este problema que en definitiva nos atañe a todos y al que no le veo una solución concreta. Tras reflexionar durante un tiempo he llegado a la conclusión de que la base central del problema debe estar, sin duda, en la educación que los padres imparten en las etapas más tempranas de la vida y que tendrá una total repercusión, como estamos viendo, en la vida de sus hijos.
Me surge entonces otro interrogante: ¿Cómo lo consienten? ¿Cómo consienten que su hijo no haga nada con su vida, que sea un lastre más, uno de tantos que se quedó a medias en esta travesía que es la vida? Llegados a este punto, padres e hijos se arrepentirán de no haber hecho nada al respecto, porque ya será tarde para remediarlo. Ahora creo entender lo que afirma la gente: “Ser padre es el oficio más difícil del mundo” y creo, en este caso, que no se equivocan al decirlo.

Héroes

Nos encontramos en una tarde como otra cualquiera, la actividad frenética que llevamos en estos días nos pasa factura y el cuerpo nos pide un tiempo de respiro. Buscamos una afición que nos relaje, entretenga e, incluso, con la que podamos aprender algo: la literatura. Y no vale cualquiera de sus géneros, sino la novela, el género más tardío de la misma y que más aceptación tiene en nuestros días. Pero, cuando leemos una novela, ¿Qué esperamos encontrar? ¿Qué historias nos enganchan y cuáles nos dejan fríos? Nos deberíamos centrar en la pregunta ¿Qué tipo de personajes queremos que aparezcan en la historia?, o mejor dicho: ¿Qué héroe queremos encontrar en una novela?

La vida que llevamos en este 2009 no se asemeja en nada a la que se llevaba en el siglo II a.C. (siglo en el que se estima que fueron escritas las primeras obras precursoras de este género). Esta claro que la sociedad ha cambiado y la literatura, como medio de expresión humana más preciso, también. La novela, como género literario, ha sufrido grandes cambios, sobre todo en la figura de héroe o protagonista de la obra.

Todos sabemos cuáles son los protagonistas de las novelas anteriores a la actual: Grandes guerreros que se enfrentaban a todos los males que amenazaban su mundo, modelos de comportamiento basados en el honor, el respeto y el valor; hombres temerarios que luchaban contra gigantes y dragones, gente  dedicada a los demás, elegantes caballeros cuya armas  eran tanto la espada como la palabra… Pero, ¿Cómo son los héroes en la novela actual?

En la novela, como en la poesía, el lector quiere verse “reflejado” en alguno de sus personajes. Por lo tanto, le atribuiríamos la figura de héroe a una persona totalmente normal. Lleva una vida como casi todas las personas, llena de ajetreo, con una familia que mantener o quizás sumido en una soledad absoluta, aun rodeado de gente. Podría tratarse entonces de una persona incomprendida, que deriva en un mar de posibilidades las cuales, al final, se quedan sólo en eso: posibilidades, surgiendo en él un conflicto interno por escoger la opción que cree más adecuada, lo cual  acentúa más ese desconcierto que siente. Además, debe enfrentarse a dragones y gigantes, pero no de los que raptan princesas o escupen fuego por la boca: la falta de un ser querido, problemas económicos, la sensación de no ser aceptado, conflictos amorosos, toda una serie de  problemas que lo harán sentirse presa, encarcelado en esta sociedad cada vez más egoísta, y cuyo modo de enfrentarse a los problemas y solucionarlos lo convertirán en un verdadero superviviente de nuestro días.

Ejercicio de Control

La sangre de los poetas es azul porque materializan la pasión que producen las cosas y trasiegan esa sustancia al simulacro de venas que son los renglones. A nadie como al poeta se le pide honradez, se le exige la verdad de sí mismo; con toda la ambigüedad que le acomode, pero la verdad. En cada línea esperamos hallarla al reconocernos. Cualquier idea, cualquier concepto, cada gesto y cada palabra, quieren ser nuestro; son de hecho, para nosotros, una confidencia que trasciende la magnitud tiránica del tiempo y desgarra fácilmente el tejido de la distancia. El poema se convierte, de esta manera, en una forma del ser; una llama capaz de nadar en agua fría y perder respeto a la severa ley que discrimina lo muerto de lo vivo. Por eso, Alberti se preguntó alguna vez por qué sus dedos eran de tinta china, y Miguel Hernández vaticinaba su corazón helado en varios tomos.

Por lo tanto, nada hay tan vivo como la enorme arteria que constituye la obra de un poeta cuando lo leemos, porque le atribuimos la categoría de verdad, porque le suponemos la honestidad de haberse expresado íntegro, porque aguardamos la sangre incorrupta de sus palabras. Quizás luego impere en nosotros el gusto, el juicio de la maestría, el venero atroz de arte que se ofrenda o se niega, la música que acierta en su inflexión, o la idea que destila su melodía con sabia cadencia; pero siempre nos acercamos a un poema con sed de intimidad o queriendo hallar la intimidad de un ser.

-Haz un resumen del texto.

Este texto nos habla sobre la poesía, más concretamente sobre sus autores. Defiende que la poesía es el lenguaje del alma, ya que sacia nuestra sed intimista o de conocer la intimidad del poeta. El lector exige a los poetas honradez y veracidad en lo que escriben pues, gustándonos o no, siempre nos veremos reflejados en un poema de muchas formas. Esa capacidad de transmitir sus sentimientos o inquietudes, a la vez que nos hace sentirnos identificados con ellos, hace que a éstos se les atribuya una sensibilidad especial.

-Establece las partes del texto, explicando en qué te basas para dividirlo de tal forma.
Podemos distinguir tres partes principales en el texto. Se trata de introducción, argumentación o cuerpo central y conclusión.
Desde el principio del texto hasta “al reconocernos” nos encontramos la introducción, en la que se plantea el tema del que se va a tratar. Se muestra de una forma general y sencilla, lo que manifiesta que más adelante conoceremos detalles sobre el mismo.

La argumentación o cuerpo central va desde “cualquier idea” hasta “varios tomos”, en la que se produce la exposición de los hechos; influenciada por el carácter subjetivo del autor.

El segundo párrafo es la conclusión, a la que llegamos después de haber obtenido la información que se nos da en otras partes.

-Especifica la tipología textual y las modalidades expresivas que encuentras en el texto.

Se trata de un ensayo o artículo de opinión, pues intenta convencernos de algo mediante una reflexión, desde una perspectiva personal o de forma subjetiva, pretendiendo influir en nuestra manera de pensar o con el fin de que nos percatemos de algo. Podemos encontrar todas las modalidades expresivas, aunque destacan la argumentativa -ya que nos intenta convencer de algo-, y la expresiva, por el carácter subjetivo del texto que da muestras del pensamiento y de los sentimientos del autor.

-Extrae los mecanismos de cohesión que encuentres en el texto.

- De esta manera: Conector semántico que relaciona partes del texto y cuya función es indicar consecuencia.

-Por eso: Conector semántico que relaciona partes del texto y cuya función es seguir con la misma idea.

-Por lo tanto: Marcador metadiscursivo, reformulador. Su función es recapitular para llegar a una conclusión final.

-¿Qué recurrencias gramaticales y semánticas encuentras en este fragmento?

Predomina el uso del tiempo verbal en presente de indicativo.

La estructura sintáctica de las oraciones es similar: abundan las oraciones subordinadas y las oraciones simples.

Se produce paralelismo en los siguientes casos: ”Cualquier idea, cualquier concepto”, “cada gesto y cada palabra”, “porque…porque…porque”.Es decir, una reiteración de la misma estructura con el fin de resaltar los conceptos.

Se da el fenómeno de la anáfora siempre que hallamos expresiones que tienen un mismo referente en una expresión anterior. Encontramos ejemplos de anáforas en:

-“se le pide” “se le exige” “que le acomode”, en los cuales se refiere al poeta.
- “esperamos hallarla”, refiriéndose a la verdad.
- “lo leemos”, refiriéndose al poema.
- “le suponemos”, refiriéndose, otra vez, al poeta.

-Valora el texto desde el punto de vista estilístico.

Se trata de un texto adecuado, ya que se adecua al tema del que se habla. Se adapta tanto a la persona que lo emite como a la que lo recibe. Utiliza un lenguaje estándar, inteligible para la totalidad de los receptores.

Se trata de un texto coherente. No contradice las normas del sentido normal de las cosas. Toda la información se encuentra ordenada de forma jerarquizada y la información no se contradice entre si.

Se produce elipsis en todas las enumeraciones para evitar repetir la estructura con la que comienzan, omitiendo por tanto el sujeto: “porque le atribuimos la categoría de verdad, porque le suponemos la honestidad de haberse expresado íntegro, porque aguardamos”…
También se produce elipsis cuando omitimos el sujeto o el verbo en otras partes de texto. Por ejemplo: “En cada línea esperamos hallarla al reconocernos”, donde el sujeto no está explícito.

Se dan una serie de enumeraciones para afianzar más la idea principal.

Encontramos una serie de recursos metafóricos, pues identifica en reiteradas ocasiones a la poesía con diferentes elementos del sistema circulatorio, afirmando además que, esa sangre azul que corre por él y que poseen los poetas, trasiega por los renglones. Por lo tanto, se esta refiriendo a la tinta con la que éstos escriben, a la vez que nos dice que es la suya una manera de ser diferente (se afirma que la realeza tiene la sangre azul, estableciendo por lo tanto una diferenciación con las personas normales).

Se produce personificación en estos casos: “desgarra fácilmente el tejido de la distancia” y “capaz de nadar en agua fría y perder respeto” (parafraseando el soneto de Quevedo); es decir, cuando el autor dota de cualidades propias de un ser vivo a un ser inanimado, en este caso la poesía.

Encontramos antítesis en: “una llama capaz de nadar en agua fría” (otra vez Quevedo), ya que nos relaciona dos elementos totalmente contrarios como son el agua y el fuego.

-Valora las ideas que defiende el autor del texto.

“La sangre de los poetas es azul”. ¿Por qué afirma esto el autor del texto? ¿Qué diferencia existe entre un poeta y una persona normal? Podríamos empezar hablando de esa característica sensibilidad que saben plasmar magistralmente en sus obras. Todo poeta tiene la necesidad de escribir sus pensamientos y sentimientos con el objetivo de ser capaz de reflexionar, y hacernos reflexionar sobre cuestiones que le preocupan en relación con la existencia, el amor, la muerte, etc., saciando esa necesidad del poeta por expresarse y nuestra necesidad íntima de conocimiento al vernos reflejados por él. Se crea así un vínculo especial que no esta ligado a los limites del tiempo ni a la propia muerte. Decía anteriormente que la poesía era el lenguaje y el alimento del alma: no me equivoco, pues para el poeta resulta irremplazable la satisfacción de poder expresar sus inquietudes y ser escuchado.
Podemos llegar a la conclusión, por lo tanto, de que son personas de una sensibilidad especial, ya que poseen esa increíble virtud de poder reflejar sus sentimientos, pero a la vez los de mucha más gente; creando así esa relación entre las dos partes, que es única.